Renovar las Naciones Unidas.
Las Naciones Unidas cumplen ochenta años. Una institución puede ser indispensable y necesitar una renovación al mismo tiempo, y la nuestra es ambas cosas. Este es un programa de renovación, iniciado desde el primer día, que descansa en cinco compromisos.
Hace cuarenta años, en un sótano en Beirut, hice la promesa de que, si mis hijos se salvaban, dedicaría mi vida a la paz. El trabajo que llevaría a las Naciones Unidas es la continuación de ese voto, a la mayor escala posible. La autoridad de este cargo descansa sobre un solo fundamento, la independencia: la Secretaria General sirve al conjunto de los Estados miembros, y a ningún gobierno, ningún bloque y ninguna ideología. Precisamente porque estoy dispuesta a hablar con franqueza a cada uno de ellos puedo merecer la confianza de todos.
Cinco compromisos, desde el primer día.
- IUnas Naciones Unidas que mantienen la pazEl primer propósito de la Carta es mantener la paz, y es donde la ONU más visiblemente hoy tropieza, con más conflictos entre Estados activos que en ningún momento desde 1946, mientras la prevención y la mediación siguen faltas de financiación. Aprendí el oficio de la paz en el proceso que puso fin a la guerra entre Ecuador y Perú, resuelta en Brasilia en 1998 mediante un método paciente, respaldado por garantes, que rara vez se ha aplicado a los conflictos más difíciles de otras regiones. Puede aplicarse.Lo que haráReequilibrar la ONU hacia la prevención y dar una base estable a la mediación y los buenos oficios, usando el cargo para viajar allí donde están las guerras; reunir pequeños grupos de Estados garantes de confianza que acompañen cada proceso desde el primer contacto hasta la verificación final; y hacer realidad la Resolución 2719 financiando sin más demora la primera operación de paz liderada por una organización regional.
- IIUn Consejo de Seguridad a la altura del siglo XXIEl Consejo se diseñó para cincuenta y un Estados y hoy sirve a casi doscientos, con regiones enteras que reúnen a la mayor parte de la humanidad y no tienen asiento permanente. Ese desequilibrio es la principal razón por la que tantas veces no logra actuar. Ninguna renovación de la ONU será creíble mientras el Consejo siga anclado en 1945.Lo que haráDefender el principio, no las personas: representación permanente para las regiones que la historia ha dejado fuera, en África, América Latina, el Caribe y Asia, y el fin de un veto que convierte al Consejo de un instrumento de acción en un escenario de parálisis. La elección de qué naciones ocuparán los nuevos asientos corresponde a los Estados miembros, pero el silencio ante una cuestión tan central es en sí mismo una elección, y yo no callaré.
- IIIDesarrollo y un mundo fiscal más justoMenos de una quinta parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible avanza según lo previsto, y la causa más profunda es financiera. Uno de cada tres países en desarrollo gasta hoy más en intereses de deuda que en la salud o la educación de su gente, y la brecha de financiación ronda los cuatro billones de dólares al año. Aquí aporto una trayectoria, no solo una posición: dirigí la Iniciativa Yasuní-ITT, y Ecuador llegó a completar la mayor conversión de deuda por naturaleza de la historia.Lo que haráHacer de la reforma de la deuda insostenible una prioridad permanente del cargo; orientar el trabajo de desarrollo de la ONU hacia el fortalecimiento de las capacidades nacionales y locales, medido por lo que un país puede sostener por sí mismo; y promover una arquitectura financiera más justa, ampliando instrumentos innovadores, desde las conversiones de deuda por naturaleza hasta la financiación combinada.
- IVLa dignidad de la persona humanaLa paz descansa en la dignidad de la persona, y esa dignidad alcanza hoy ámbitos que los fundadores no pudieron imaginar. La inteligencia artificial, la biotecnología y la economía digital rehacen el trabajo, la guerra y el propio cuerpo, moldeadas hoy por un puñado de Estados y empresas en gran medida sin el consentimiento del mundo. El cambio climático, entretanto, condiciona la seguridad y la supervivencia de cientos de millones, casi todos en naciones que menos contribuyeron al daño.Lo que haráDefender la independencia del trabajo de derechos humanos de la ONU y a quienes lo llevan a cabo; convertir a la ONU en la convocante creíble sobre la IA y las nuevas tecnologías, sobre la base del Pacto Digital Mundial; incorporar a los jóvenes a la institución como cuestión de legitimidad; y una agenda climática que respete tanto la ciencia como los medios de vida de la gente corriente, dando a la adaptación el peso que durante tanto tiempo se le ha negado.
- VUnas Naciones Unidas renovadas por dentroLa ONU se ha vuelto lenta, fragmentada y costosa de un modo que ningún gobierno o empresa seria toleraría, con una Secretaría que arrastra más de cuarenta mil mandatos acumulados y una maraña de órganos que se solapan, agravado ahora por una aguda crisis de liquidez. Una renovación impulsada por una crisis de caja no es lo mismo que una impulsada por una visión, y los recortes hechos bajo presión demasiadas veces caen sobre lo que no deben.Lo que haráTratar la disciplina de mandatos como una función permanente, con una cláusula de caducidad y una medida clara para cada mandato recurrente; consolidar las funciones administrativas de todo el sistema protegiendo los mandatos que son verdaderamente distintos; y hacer transparentes las finanzas de la Organización y medible su desempeño, diciendo con claridad a cada capital que los Estados miembros deben pagar lo que deben, íntegra y puntualmente.
Léalo completo.
La Declaración de Visión oficial presentada a los Estados miembros, y el currículum completo, conforme a los estándares de transparencia del proceso de selección.
“Donde otros hablan de reforma, yo hablo de renovación, buscada con la rapidez, la honestidad y el afán de resultados que el mundo tiene derecho a esperar.”Embajadora A-Baki
